martes, 30 de septiembre de 2008

CARPETA Nº 4 BIBLIOGRAFIA PERSONAL

Estatuto Docente: Una tragedia peor que el Transantiago

Mario Waissbluth, profesor de la Universidad de Chile y afín a la Concertación, se abocó a revisar un sinnúmero de estudios y cifras, y a conversar con expertos en educación, directores y sostenedores de colegios. La idea era arribar a un balance, sin eufemismos ni clichés, sobre la calidad de los profesores y de la educación en Chile y los factores que influyen en ésta. He aquí las dramáticas conclusiones.

Por Mario Waisbluth

Estimados lectores: les expresaré algunas preocupaciones y proposiciones respecto a la tragedia griega que estamos viviendo en la educación, hipotecando el futuro nacional por décadas. No me referiré a la LGE (imprescindible) ni al musical jarrazo, sino a los temas que verdaderamente me preocupan. En este país no se habla la firme, y si no nos sentamos todos a conversar sin eufemismos disfrazados de ideología, esto no se arregla.

Las tragedias griegas terminan mal. Desde el inicio se sabe que las circunstancias de cada actor llevan inevitablemente al descalabro. Cada uno es producto de su historia, nadie es tan bueno ni malo, sino que juega el juego que le tocó.

Contemos el hipotético caso de un joven que estudió hace 15 años en una escuela municipal de regular calidad, y que obtuvo 500 puntos en la PAA, la antigua PSU.

Para mayor claridad, 500 puntos, la mediana de la muestra, equivalía a responder correctamente entre el 10% y el 15% de las preguntas de la PAA. La mitad de los alumnos contestaba menos que eso. De acuerdo a los datos del Second International Adult Literacy Survey (Sials) -elaborado por la organización de países industrializados OCDE-, nuestro joven de los 500 puntos con dificultad comprende hoy, ya adulto, lo que lee.

El dueño de una escuela particular subvencionada me comentó hace poco que cuando reciben alumnos con sólo dos años de mala enseñanza básica, el retraso formativo comparado con sus compañeros se constata como "casi irrecuperable". Las personas que llegan a la educación media o la universidad sin ciertos aprendizajes en materia de lenguaje y aritmética -que debieron obtenerse a temprana edad- difícilmente podrán recuperarlos, por mucha "remediación" (jerga oficial) o capacitación que se les imparta durante su carrera.

En suma, nuestro joven de 500 puntos difícilmente podría haber encarado una carrera universitaria

El negocio de los pedagógicos express

Sin embargo, Chile le ofreció a este joven una salida. La legislación de educación superior -estupenda muestra del libre mercado- le permitió ingresar a estudiar Pedagogía a una universidad de dudosa calidad, de esas que otorgan los títulos al vapor y/o por internet.

Según una reciente investigación (ver recuadro en la página 16), a lo largo de sus "estudios" los niveles de conocimiento de nuestro joven mejoraron entre... 2% a 4%. No más. Pasó por la universidad y aprendió nada. Pagó buen dinero o incluso se endeudó para comprar un título. En su lugar, cualquiera hubiera hecho lo mismo.

No exagero. Aunque los puntajes de corte y la demanda por estos estudios han ido en aumento, la carrera de Pedagogía Básica registró en el proceso de admisión 2008 un puntaje PSU del último matriculado, que en una universidad llegó a ser de… 320 puntos. Esto equivale a responder correctamente cuatro de las 80 preguntas. Así es, 4 de 80.

De 18 mil estudiantes que este año egresarán como profesores -con poca esperanza de encontrar trabajo-, cerca de la mitad lo está haciendo vía dudosas regularizaciones de estudios. Las universidades que los imparten, incluidas algunas del Consejo de Rectores, hacen un pingüe negocio que crece vertiginosamente: son 40 universidades e institutos que aumentaron, en los últimos 3 años, su matrícula total formal de 12.500 a 24.600 alumnos de Pedagogía. Está bueno el mercado.

El lastre del Estatuto Docente

Luego, ya egresado y titulado, la suerte le sonrió un rato a nuestro joven: pudo ingresar como profesor con una jornada de 44 horas semanales a una escuela municipal. Habiendo logrado -con todas las asignaciones - una remuneración inicial de 591 mil pesos brutos mensuales, que con los aumentos bianuales automáticos llega inexorablemente a 877 mil pesos, éste ya no tan joven, gracias al Estatuto Docente y con el entusiasta apoyo de su Colegio de Profesores, ha procurado rehuir cualquier tipo de evaluación rigurosa.

Si yo estuviera en su lugar, asegurado un ingreso intocable para mi familia, el que no podría haber logrado de otra forma con ese nivel de preparación, me opondría rotundamente a un cambio en la situación. Además me sentiría bastante tranquilo, sabiendo que si el sostenedor municipal osara pedirme la renuncia por "pésimo desempeño docente", existiría la casi certeza de que la Inspección del Trabajo y/o los tribunales me reintegrarían al cargo, con una indemnización de $15 millones a $25 millones. ¿La causal? "Menoscabo por desvinculación injusta". Para perder el trabajo, este profesor debería tener más de 100 días anuales de licencia médica, cometer abuso sexual o un crimen similar.

Digamos las cosas como son porque es sanador. Visto en retrospectiva, el error más caro para el país en dos décadas no es el Transantiago: es el Estatuto Docente. Como en toda tragedia, nadie es tan maligno. Me lo relató un altísimo integrante del primer gobierno de la Concertación: "Ubiquémonos en esa época… Pinochet comandante en jefe, terror a la fuga de capitales, ejercicios de enlace... había que defender la economía y la democracia a toda costa. Tuvimos que concederles mucho a muchos, como el Estatuto Docente a los profesores y el silencio sobre las privatizaciones a los empresarios".
Uno posiblemente hubiera hecho lo mismo.

Retomemos la historia del joven profesor. No creamos que lo está pasando bien. Sus condiciones laborales son durísimas: agotadoras 32 horas de clases, el ambiente es agresivo, su tasa de depresiones severas a lo largo de la vida es de 32% cuando el promedio de una muestra de referencia es de 23%. Sus episodios de pánico o de ansiedad superan por más del doble a la muestra de referencia. Mayor razón para sentirse menoscabado si alguien propusiera someterlo a una evaluación rigurosa.

Como todos sabemos, pero no decimos, la evaluación docente actual es enteramente dudosa. Después de 4 años de resistencia, todavía no se logra evaluar ni siquiera a la mitad de los profesores. Pero algo se ha avanzado; es un logro, casi como poner un pie en una puerta antes cerrada.

Pero, escarbemos en los datos que yacen tras un velo de eufemismos en el sitio web del Ministerio de Educación: los clasificados como "competentes" o "destacados" suman el 64% de los evaluados. Este 64% tiene derecho a un incentivo monetario, para lo cual debe rendir una prueba rigurosa de conocimientos, asunto no incluido en la evaluación regular. Cerca de la mitad de los que tienen ese derecho, por alguna "extraña" razón, se abstiene de rendir dicha prueba, aunque recientemente se ablandaron los criterios para que más profesores lo hagan.

Revisando los resultados de ese proceso, se concluye que en realidad apenas el 10% del total de los profesores tiene niveles de conocimiento comprobado que los pudieran calificar como realmente "competentes" o "destacados".

La situación de los docentes de colegios particulares subvencionados no es muy diferente. Según todo lo que se observa, descontado el factor socioeconómico de sus alumnos, se constata que la realidad educativa, emocional y salarial de los profesores y los tamaños de aula en ambos sistemas son muy parecidos.

El informe del Sials ya mencionado contiene otro dato aterrador, pero como los chilenos somos expertos en hacernos los lesos, esta verdad políticamente irritante no se comenta: sólo el 8% de los egresados de educación superior entiende completamente lo que lee.

Es fácil sospechar entonces que los profesionales que hoy comprenden perfectamente lo que leen no son los que ingresaron a la educación superior con 400 o incluso 600 puntos. El 8% superior en la PSU equivale a cerca de 650 puntos. Por tanto, es difícil creer que muchos profesores comprendan perfectamente lo que leen; luego, es difícil imaginar que podrán enseñar a sus alumnos a comprender lo que leen o a dividir fracciones. Perdón por la franqueza.

En suma, después de revisar informes, mirar cifras y entrevistar a bastante gente para escribir este artículo, si se toma en consideración el origen escolar de la mayoría de los educadores y la calidad de la educación pedagógica que recibieron, es inevitable concluir que, por lo bajo, un tercio de ellos no tiene la formación esencial, los conocimientos, la pedagogía o la motivación para abordar la titánica tarea que este país enfrenta para resolver el problema de la calidad educacional. Peor aun en los mayoritarios casos de alumnos y apoderados en situación vulnerable, lo que requeriría profesores con aun mayores competencias.

Para muchos profesores motivados, nada de esto es su culpa: es este perverso encadenamiento de circunstancias el que los ha puesto donde estamos. Para otros, son flagrantes sus faltas a la ética al recibir un sueldo por un trabajo que no se hace o se hace pésimo.

No cabe duda de que hay una cuota relevante de buenos y motivados profesores, pero hay que mencionar la desmotivación y desidia de muchos. Si yo llevara 20 años en una escuela municipal, en esas condiciones ambientales, laborales y organizacionales, posiblemente me sentiría igual.

La motivación de los docentes tiene una elevada correlación con el liderazgo de los directores de escuela. Está verificado que el liderazgo directivo es el segundo factor intraescuela, luego de las competencias docentes, que más influye en la calidad de la educación. Obvio.

Otra verdad inconveniente

La otra verdad inconveniente, que los parlamentarios de derecha callan discretamente: ¿alguna vez nos explicarán con la frente en alto por qué se opusieron por más de 15 años a cambiar el estatuto pinochetista de "amarre", que declaró a los directores como vitalicios?

Vitalicios. Está clarito por qué: ellos también tienen su cuota de clientelismo. Así son las tragedias. Y luego tienen cara para criticar la calidad de la educación municipal y reclamar por la inflexibilidad laboral del país.

A pesar de que ya se logró cambiar la dichosa norma vitalicia, los astutos artículos transitorios introducidos por estos parlamentarios todavía permiten la permanencia de un buen porcentaje de apernados que no le rinden cuentas a nadie. Como me contó esta semana un sostenedor municipal del sur: "Tengo un tercio de vitalicios; despedí a uno por petición expresa y reiterada del Centro de Padres. Me tuve que tragar 25 meses de indemnización, más una condena de 30 millones de pesos por menoscabo. No lo vuelvo a intentar. Simplemente no tengo la plata. Además, pese a que la matrícula me disminuye año a año, sigo con el mismo número de profesores".

El arreglito es más sicótico todavía: si uno de los vitalicios pierde su concurso… el municipio debe mantenerlo contratado con el mismo sueldo. Esa sí que es flexibilidad laboral.

Negociemos el rescate

En esta tragedia griega, como en un juego de ajedrez, al gremio de profesores se le concedió, por medio del Estatuto Docente, la captura de la educación municipal y la tiene de rehén. Por ende, tiene de rehén el futuro del país.

No estoy juzgando a nadie. Son las benditas circunstancias políticas, históricas y constitucionales. Las mismas que han permitido agarrarse de la teta a otros grupos de poder gremial, empresarial o universidades truchas. Las mismas que han llevado a un grupo de no más de 200 dirigentes políticos a repartirse los cupos parlamentarios y municipales a su gusto durante casi 20 años gracias al sistema binominal, mecanismo inventado para mantener el statu quo y "proteger la democracia". No hay castigo ni incentivo político alguno por obtener resultados de largo plazo que ayuden a la ciudadanía, educación incluida.

"Captura" es lo que ocurre cuando un grupo de agentes, empresas o personas logran apropiarse de una institución o sistema -por conductos formales o informales- para su propio beneficio. Las capturas se resuelven por rescate armado o por negociación. Siendo impensable la primera opción, ¿por qué no inventamos una negociación en la firme, para salir de este embrollo? Pongamos números gruesos, por ejemplo, a lo que costaría modificar radicalmente el Estatuto Docente.

Supongamos retiros anticipados -dignos y programados- a lo largo de cinco años, por unos 15 meses de salario además de lo que establece el Código del Trabajo, para unos 20.000 docentes que no tengan una buena y rigurosa evaluación, y que hoy mal-educan a unos 800 mil niños. No es tan loco considerando que recientemente nueve mil se acogieron a retiro.

Agreguemos el cese inmediato -con pensión razonable- de todos los vitalicios que siguen desmotivando a sus profesores y que no ganen su concurso. Estaríamos sumando unos mil millones de dólares. Esto es inversión por una vez.

Suponiendo el cierre inmediato de carreras pedagógicas de calidad inaceptable y la imprescindible creación de un examen nacional de habilitación para ejercer la pedagogía en cualquier tipo de escuela, deberemos sumar el costo de devolverles la plata que malgastaron en matrículas a unos 10.000 estudiantes de pedagogía express en estos últimos años: serían unos cien millones de dólares más.

Agreguemos un programa para crear o fortalecer institutos pedagógicos dignos de ese nombre, con postgrados de nivel internacional, etc.: otros cien millones de dólares. Por una vez. Ya vamos en 1.200 millones de dólares.

Finalmente, lo más caro. Inmigración inmediata de dos o tres mil profesores extranjeros bilingües con experiencia en aula. Beca robusta para todo estudiante con PSU arriba de 650 puntos que ingrese a estudiar Pedagogía a una carrera acreditada, con una promesa salarial 40% superior al valor actual, y de 70% para aquellos que obtengan un magíster acreditado en Pedagogía o una materia específica. Lo mismo para egresados de Ingeniería, Derecho o cualquier ciencia, que obtengan un magíster acreditado en Pedagogía. En España, por cierto, esta última es la única manera de ser profesor de secundaria. Agréguele inducción, apoyo y mentores para todos los profesores que inicien sus labores. Súmele 100% de aumento salarial para atraer buenos directores de escuela.

Suponiendo un programa paulatino, que comience hoy, estaremos hablando de un gasto adicional que a la vuelta de una década puede llegar a ser del orden de mil millones a mil doscientos millones de dólares anuales, algo así como el 0,5 % del PGB que Chile debería tener para esa época. Números gruesos, por supuesto. Todos los profesores del sistema municipalizado continuarían, si lo desean, siendo miembros del Colegio de Profesores: eso ni se discute. Pero con un renovado y flexible Estatuto Docente, con incentivos asociados a una evaluación rigurosa y a una salida expedita para los casos de flagrante abandono de deberes. Yo pagaría feliz más impuestos para financiar semejante revolución.

Por cierto, éste no es sólo un llamado a los profesores. Para que haya negociación deben existir dos partes. La otra es el Poder Ejecutivo y todos los partidos del espectro político, abandonando por una vez las rencillas y creando el consenso necesario para avanzar con los maestros y no contra ellos.

Pongamos esa plata arriba de la mesa y todos ganan, incluyendo los profesores, que habrán recuperado su histórico sitial en la sociedad. Se crea una carrera docente de estándar internacional. Se desarrolla un nuevo concepto de evaluación, cuyo foco es el perfeccionamiento de profesores que ingresaron a la carrera cumpliendo estándares mínimos. Se fortalece la educación pública que muchos añoramos. Los que más ganarían son nuestros hijos y nietos. Por eso, si quieren, subamos el monto de los retiros anticipados al doble, pagaderos en cómodas cuotas a 10 años. ¿Hay trato? Me convencí que el resto es música… con minúscula.

Las graves conclusiones de un estudio

El estudio data del 2007 -está disponible en el sitio web del Consejo Superior de Educación- y fue elaborado por la U. de Playa Ancha de Ciencias de la Educación y la U. de Valparaíso. Se denomina "Desarrollo de habilidades básicas en lenguaje y matemáticas en egresados de Pedagogía. Un estudio comparativo".

Se le siguió la pista a una muestra de 488 estudiantes de Pedagogía de 5 universidades nacionales. A ellos se les sometió a una prueba de capacidades al ingreso de la carrera (en el 2002) y luego a la misma prueba cuando egresaron, 4 ó 5 años más tarde.

Puesto crudamente, sólo el 64% de los que ingresaron a Pedagogía podía leer un gráfico: esto mejoró a 65,4% después de obtener un título de profesor. O sea, 1,4%. En el caso de extraer conclusiones de un texto, la educación universitaria disminuyó la frecuencia desde 61,6% a 57,8%, un extraño fenómeno de des-educación.

La conclusión textual del trabajo: "A modo de síntesis, la situación descrita indicaría que los estudiantes de Pedagogía ingresan a la universidad con ciertas carencias, reflejadas en sus puntajes de selección, y egresan, después de varios años de estudio, con las mismas limitaciones."

La pregunta más inquietante: ¿por qué este estudio no ha generado un escándalo nacional?

actividad:analisis del texto

Por Mario Waissbluth.

Propósito principal:

Dar conocer que tenemos problemas educacionales en Chile y gran culpa la tienen los profesores con mediocre preparación universitaria.

Pregunta clave que el autor trata de contestar:

¿Se esta haciendo lo correcto para mejorar los resultados académicos de los estudiantes?

¿Se puede hacer mas y mejor d lo que se hace hoy?

Información más importante:

Los malos resultados de los estudiantes de pedagogía en Chile

Al salir de la universidad los jóvenes mejoran entre 2% a 4% su nivel de conocimiento

Supuestos de los que parte el autor:

Los puntajes de la prueba PSU de los que entran a estudiar pedagogía son muy bajos, o sea el nivel de conocimientos no es el adecuado para tener en sus manos el futuro de Chile.

Los profesores y el estatuto docente no están de acuerdo con la evaluación docente ya que los resultados de la prueba no serán óptimos por parte de los profesores.

Implicaciones que hay que afrontar, consecuencias:

El periodista dice que hay que cambiar las reglas del Estatuto Docente, para poder renovar a los profesores y contratar docentes con una preparación adecuada, de la cual también se tiene que preocupar el Estado. Es aquel el que tiene que invertir en mejoras educacionales y en preparación docente.

Resumen:

Mario w. parte contando la historia de un estudiante que sacó 500 puntos en la PAA, después de haber estudiado en una escuela municipal.

El joven entro a estudiar pedagogía en una universidad de dudosa reputación que imparte carreras por Internet, cuando recibió su titulo solo había mejorado entre un 2% a 4% su nivel de conocimientos.

Luego entro a trabajar a una escuela municipal en donde gracias al Estatuto Docente y el colegio de profesores a evadido cualquier tipo de evaluación docente para mantener su trabajo, en el cual es muy difícil que lo despidan ya que tiene un elevado costo.

El autor habla de las malas condiciones de trabajo de los profesores de escuela municipales y de los profesores vitalicios que están apernados y los directores no se atreven a despedirlos.

El periodista expone una serie de medidas para solucionar el problema; propone invertir altas sumas de dinero, regalar becas a los buenos estudiantes, también magíster en el extranjero.

Mi evaluación critica del texto

No estoy de acuerdo con la inadecuada protección que le brinda el Estatuto Docente a los profesores ineficientes que no han mejorado sus técnicas y se han quedado estancados en sus estudios normalistas o de institutos de dudosa reputación.

En colegios y universidades se esta formando el futuro de Chile. Por lo que les debemos garantizar que tendrán la mejor educación, comparada con cualquier país desarrollado, y para que esto se cumpla los profesores deben demostrar sus conocimientos, sus técnicas de manejo en una sala de clases y de cómo hacer un currículo (planificación escolar).

RUBRICAS/PUNTOS 1 2 3 4 5
Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios) RUBRICA:5
Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado)RUBRICA : 4
La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis RUBRICA: 5
Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía)
RUBRICA: 4
Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo)
RUBRICA:4
Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a.
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Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto.
RUBRICA:4
Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc.
RUBRICA: 5

Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado.
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En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión.
RUBRICA:4

martes, 19 de agosto de 2008

carpeta Nº5: tema de debate. La discriminación

Discriminación (ciencias sociales)

Discriminar significa diferenciar, distinguir, separar una cosa de otra. La discriminación es una situación en la que una persona o grupo es tratada de forma desfavorable a causa de prejuicios, generalmente por pertenecer a una categoría social distinta; debe distinguirse de la discriminación positiva (que supone diferenciación y reconocimiento). Entre esas categorías se encuentran la raza, la orientación sexual, la religión, el rango socioeconómico, la edad y la discapacidad. Existe una amplia legislación contra la discriminación en materia de igualdad de oportunidades de empleo, vivienda y bienes y servicios.

La mayor parte de los países practican la discriminación contra extranjeros y otras minorías dentro de sus fronteras. Esta discriminación puede ser por razones de religión (como la existente entre protestantes y católicos o entre musulmanes y judíos), por razones de raza (como la política de apartheid que se practicó en Sudáfrica entre 1948 y 1992) o por razones de sexo (como ocurre en muchos países donde las mujeres tienen derechos muy limitados, o la discriminación a homosexuales). La legislación de cada país debería ser el medio para combatir la discriminación, pero con frecuencia son precisamente estas leyes las que, de forma activa o pasiva, alientan las prácticas discriminatorias. Por lo general se ha observado que la discriminación aumenta de forma considerable en períodos de recesión económica, en donde la población vuelca su insatisfacción sobre otros grupos étnicos o religiosos considerados como presuntos causantes de esta situación.

Los esfuerzos internacionales para combatir la discriminación han sido casi inexistentes hasta la aprobación de la Carta de las Naciones Unidas (ONU) en 1945. Uno de los objetivos de este documento era fomentar "el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos los individuos sin distinción de raza, sexo, idioma o religión". La Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, contiene una amplia afirmación de los derechos humanos, aunque carece de efecto vinculante sobre los Estados miembros. Posteriormente la Asamblea General aprobó el Acuerdo sobre Derechos Civiles y Políticos (que entró en vigor en 1976), así como acuerdos específicos sobre prevención y penalización del genocidio y sobre eliminación de cualquier forma de discriminación racial. Estos acuerdos fueron firmados por la gran mayoría de los países, entre los que no se encontraba Estados Unidos, aunque en febrero de 1986 el Senado de este país respaldó la condena de la ONU sobre el genocidio.

El principal obstáculo a la protección internacional de los derechos humanos es el hecho de que la mayoría de los países no aceptan la intervención en sus asuntos internos, y no reconocen la discriminación de sus propios ciudadanos. En cierta medida esta dificultad ha podido ser solventada por organizaciones como la Comisión Europea de Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Algunas organizaciones independientes, como Amnistía Internacional, trabajan por la protección de los derechos humanos y contra la discriminación en todo el mundo.

Amnistía Internacional: organización no gubernamental humanitaria de carácter privado, con cobertura internacional, que lucha de forma imparcial por la liberación de los prisioneros de conciencia o lo que es lo mismo, de todas las personas encarceladas o maltratadas debido a sus creencias políticas o religiosas. Los objetivos generales de la organización son hacer respetar la Declaración Universal de Derechos Humanos, trabajar para conseguir la liberación de las personas detenidas, privadas de libertad o sujetas de cualquier otra forma a la coacción física a causa de sus creencias, origen étnico, sexo o lengua (siempre y cuando estas personas no hayan utilizado ni defendido la violencia), oponerse a la encarcelación sin un juicio previo y defender el derecho a un proceso justo, y protestar contra el uso de la pena capital o la tortura, tanto si los sujetos implicados han defendido la violencia como si no. Amnistía Internacional recibió el Premio Nobel de la Paz por "sus esfuerzos por defender la dignidad humana contra la violencia y la opresión".


Discriminación (derecho)

Aunque en general significa acción y efecto de separar o distinguir unas cosas de otras, en Derecho el término hace referencia al trato de inferioridad dado a una persona o grupo de personas por motivos raciales, religiosos, políticos, de sexo, de filiación o ideológicos, entre otros.

Ha sido tradicional la desigual consideración de los hijos según fuera su origen matrimonial o extramatrimonial. Así, los segundos tenían menos derechos en la herencia de sus progenitores que los hijos habidos en matrimonio. También, en el ámbito laboral, es reseñable el trato discriminatorio que sufren las mujeres, pues el coste que para las empresas supone contratar a una mujer, en especial si está casada, es mayor si se tiene en cuenta una posible baja por maternidad. Es célebre el caso que en Francia protagonizaron hace décadas las auxiliares de vuelo de la compañía aérea Air France: la discriminación venía dada, no por la condición de mujer, sino por la de ser mujer casada.

La política oficial de apartheid fue abolida en la República Sudafricana, en lo cual tuvo un protagonismo indudable el dirigente de la población negra Nelson Mandela, además de las presiones internacionales generalizadas. A pesar de todo, en los últimos tiempos se han recrudecido las prácticas racistas o xenófobas en los países occidentales (skin heads o 'cabezas rapadas', grupos neonazis, entre otros), y de una manera alarmante en algunos países árabes (Argelia, Irán, Egipto), en éstos ya con serias implicaciones religiosas.

Las modernas Constituciones prohiben la discriminación, a partir de la proclamación de la igualdad de los ciudadanos ante la Ley. Es más, uno de los llamados derechos fundamentales es precisamente la no-discriminación por razón de nacimiento, sexo, raza o cualquier condición personal o social. En la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948 este derecho se encuentra reconocido expresamente.

No son pocas las legislaciones penales que consideran delito la práctica del funcionario público o del particular que desempeña un servicio público que deniega a una persona, por razón de origen, sexo, religión o raza, una prestación a la que tiene derecho.

Desde otro punto de vista, el Derecho del comercio utiliza el término discriminación para referirse al trato desigual que se puede conferir según sea el cliente un consumidor o un profesional o proveedor.


Igualdad de oportunidades

Concepto según el cual todas las personas deben tener las mismas oportunidades para acceder al mercado de trabajo, y no se debe ser objeto de discriminación por razón de sexo, raza, edad o creencias religiosas. Muchos países han promulgado leyes que castigan al que niegue un puesto de trabajo a una persona por alguno de los motivos anteriores. Algunas organizaciones van todavía más lejos y abogan por una política de discriminación positiva, como por ejemplo la que se deduce de fomentar el empleo de una minoría étnica. Aunque se han logrado importantes mejoras en cuanto a la igualdad de oportunidades, los hechos demuestran que todavía queda un largo camino por recorrer. En 1910, la escritora Clara Zetkin, compañera y amiga de Rosa Luxemburgo, organizó la primera conferencia internacional de mujeres socialistas, donde se aprobó una resolución que establecía el día 8 de marzo como Día Internacional de la mujer trabajadora. Hoy se celebra en otros países del mundo para recordar los derechos de la mujer. En Latinoamérica son muy desiguales, según los países, las leyes que protegen la igualdad de oportunidades. En Argentina, por ejemplo, existen leyes de protección, mas como en otros países, no siempre se cumplen.

Durante los últimos años se han incrementado los esfuerzos por reducir la discriminación laboral por causa de la edad, determinadas incapacidades físicas o la propia orientación sexual.


Tipos de discriminación

1. Racismo y xenofobia.

2. Homofobia o rechazo a las orientaciones sexuales distintas a las mayoritarias.

3. Discriminación a personas discapacitadas o enfermos.

4. Discriminación a las mujeres (machismo).

5. Diferenciación según el estrato social.

6. Discriminación religiosa.

7. Discriminación positiva.


Conclusión:

La palabra discriminación puede identificarse con muchas otras palabras: crueldad, frialdad, indiferencia, odio, maldad...

Las minorías son discriminadas solamente por ser menores en cantidad, pero habría que pensar qué pasaría si, por ejemplo, la mayoría de las personas fueran negras y sólo un porcentaje de la población mundial fuese blanca. Entonces se cambiarían los roles, lo que significa que los negros son discriminados sólo por ser una minoría, y no por ser inferiores.

Sería bueno que alguna de las personas que discriminan a los otros por ser diferentes fueran distintos a los demás sólo por un día, para que entendieran la humillación a la que ellos deben someterse cotidianamente.

Cada vez que se discrimina a alguien se hace porque esa persona es diferente. Pues bien, esto es porque las diferencias que muestra son notorias (por ejemplo, un negro, un discapacitado, etc.). Pero nadie se ha puesto a pensar en que en uno u otro sentido todos somos diferentes en pequeñas aspectos. Lo cual sería lo mismo que discriminar a alguien porque tiene el cabello más largo o más corto, o porque le gusta jugar a tal o cual deporte, o porque tiene los ojos de un determinado color.

lunes, 11 de agosto de 2008

CARPETA Nº 4 BIBLIOGRAFIA PERSONAL

ANALISIS CRITICO PRIMER TEXTO

Violencia y tics en niños

Cada vez que nos referimos al término violencia, debemos recordar que hacemos uso de un vocablo extremadamente connotativo. Es preciso señalar que la violencia es una representación ambigua: lo que es violencia para una persona, no necesariamente lo es para otra.

“Es la emoción bajo la cual se vive esa relación, la que le da el carácter de violenta y no violenta” (H. Maturana).

La definición más generalizada es aquella que señala que la violencia es la manera de proceder contra el modo natural o la voluntad del otro. Incluso, los niños de 8 años están de acuerdo con esta definición (sin haberla escuchado o leído con anterioridad) pues se han manifestado explicando que la violencia “es hacer al otro lo que el otro no quiere”.

Ahora, tal vez lo más importante es que NO conocemos estudios que concluyan de manera fehaciente que la violencia en softwares, como juegos de video/ computación, o en los programas que ven los niños en la televisión, les provoque conductas similares a las que observan. En otras palabras, no por sólo ver este tipo de programas, los niños se tornan más violentos.
Sólo podría suceder si estos niños ya estuvieran expuestos a este tipo de comportamientos por sus propias familias o por las pandillas del barrio, lo que sería un caso de reforzamiento de las conductas ya aprendidas y ya arraigadas en ellos. Es decir, un chico violento será más violento si sigue expuesto a modelos de violencia a través de las Tics u otros medios, como pueden ser los contenidos de algunos programas de TV o de computación.

Por ejemplo, los niños ven la televisión o DVDs sabiendo que aquello que está en la pantalla no es real. La realidad, es decir, lo que han experimentado puede ser mucho más potente que las experiencias vicarias o artificiales entregadas por la televisión.

Ahora, no por eso no vamos a dejar de preocuparnos por aquellos niños que estén horas sentados frente al televisor o al computador (no puedo generalizar, conozco muchísimos niños que no ven televisión ni tienen computador).

Los estudios de los norteamericanos acerca del fenómeno denominado “couch potato” (la papa en el sillón) es preocupante porque se sabe desde años que la TV, y ahora el computador, se han convertido en las “niñeras electrónicas” frente a las cuales el infante es físicamente inactivo, con excepción de algunos de sus dedos y en un grado menor, intelectualmente, ya que muchas veces no alcanza a procesar la información que escucha y las acciones que observa para poder analizarlas y juzgarlas, especialmente cuando se trata de películas o videos.

Naturalmente, las características de los infantes hasta los 7 – 8 años es preferentemente JUGAR y JUGAR, ojala con sus amigos y al aire libre. Esta tendencia se da también cuando el chico está en la educación parvularia y primer ciclo de educación básica, de allí que el fundamento de las metodologías lúdicas sea precisamente las características biopsicosociales de estos niños.

Ahora, si los padres no tienen otra alternativa, o es la más cómoda (“para que se queden tranquilitos”, por ejemplo), los chicos son mandados a ver la tele o a jugar con el computador, conductas que prevalecen en ellos y poco a poco aprenden a manejarse solitos, sin ayuda (¿acaso alguna vez la han requerido?), pero no se puede desconocer que es una práctica adquirida y con mucho refuerzo de parte de su familia o de la ausencia de ésta.

La inactividad del niño frente a la TV, especialmente, lo ayuda a nutrirse de este tipo de comportamientos, es decir, pereza, ociosidad, inacción. La nula o escasa estimulación para la participación ayuda a que se acostumbre a ser pasivo física e intelectualmente, conducta que se transfiere a la sala de clases o la interacción dentro de la familia. Lo contrario sucede cuando al niño se le enseña a ser un “espectador activo”, crítico de aquello que observa, compartiendo las ideas que puede tener sobre lo que ha observado junto a su familia o amigos.

Los niños más pequeños, idealmente, nunca debieran estar solos frente a una pantalla. Es más importante que sientan el contacto (la cercanía de la piel, el tacto) con un ser querido mientras están en esta actividad, quien les habla, los insta a que ellos se cuestionen lo que observan, ayudándolos a desmitificar el mensaje observado.

He visto padres que “siguen pegados frente a la tele o su PC”, más entusiasmados que sus hijos con aquello que aparece en la pantalla. Entonces, son los niños quienes instan a sus papás a hacer algo “más entretenido” (“salgamos”, “juguemos”, “vamos a andar en bicicleta”, “¿no podemos ir a una piscina techada?”, “vamos a mirar el mar”, “andemos a caballo”).

Corolario: Si los padres están presentes, los niños van a preferir cualquier actividad con ellos que no sea ver tele o estar en el computador, siempre que la disposición de los padres sea estar con sus hijos y no ponerse a “hacer sus cosas”. Ahora, si los padres están ausentes y los niños son reforzados a ver tele o estar en el computador, obviamente lo van a hacer. Entonces, la pregunta es “¿qué hacer para ayudar a los niños en la decodificación o lectura de estos mensajes?”

Si nos ponemos en un caso extremo, en que los padres no van a cambiar ni su actitud ni su conducta respecto a su niño frente a la tele o el PC, habría que intentar dejarles una actividad atractiva a los niños, tal como, “me encantaría que cuando yo esté de vuelta me cuentes cuáles fueron las dos preguntas que te surgieron respecto del programa que te tuvo entretenido; así podremos tener una interesante conversación acerca de lo que experimentaste”.

Los efectos de esas conversaciones pueden provocar una respuesta opuesta a seguir viendo tele o seguir jugando en el PC, o bien, juzgarlos desde una perspectiva crítica.

Idealmente, en los momentos que los niños están “acompañados por las TICs en sus hogares”, debieran recibir llamados telefónicos de sus padres no sólo para que sientan la presencia paternal sino para sentirse importantes en las vidas de sus progenitores, - que están presentes en las mentes de ellos a pesar de su alejamiento - y sentirse realmente amados. El regreso a casa de los padres debe, entonces, ser a una hora adecuada, que les permita interactuar con sus hijos lejos de las TICs.

Si no fuese así, es decir como se ha descrito en el párrafo anterior, querría decir que los niños podrían pensar o percibir que sus padres proceden de manera violenta contra ellos. ¿Por qué? Porque los niños sienten que sus padres, con su ausencia prolongada, “están haciéndoles a ellos lo que ellos no quieren”.

En consecuencia, la ausencia prolongada de los padres puede hacer más daño a los niños que su exposición continua a las Tics.

Patricio Calderón.

Actividad

Propósito principal

La relación de sus padres con sus hijos, y la influencia que los medios de comunicación tienen en está.

Pregunta clave que el autor trata de contestar

Los padres actúan con algún tipo de violencia hacia sus hijos.

Información importante

Los niños pasan gran parte de su tiempo frente al televisor o videos juegos, ya que cuando están en la casa con sus padres ellos no los acompañan o no los llevan a jugar al aire libre que es lo que realmente prefieren los infantes.

Conceptos claves que se necesitan entender

Los padres tienen que estar atentos a lo que sus hijos ven en la televisión.

Que los padres acompañen a sus hijos cuando vean televisión y hacer esos momentos un instante de enseñanza.

Supuestos de los que parte el autor

Que la violencia se entiende como: “Es hacer al otro lo que el otro no quiere”.

Implicaciones que hay que afrontar, consecuencias.

Los niños no saben lo que ven en la tele, y no tienen en cuestionamiento crítico acerca de lo que ven.

La culpa no la tienen los medios de comunicación sino como lo enfrenta la familia y la atención que les ponen a sus hijos.

Resumen (parafraseo)

Que un niño adopte signos violentos de los videos juegos, tiene que ver con los comportamientos que tenga la familia sobre el tema, la falta de comunicación y preocupación de los padres.

Los niños pasan mucho tiempo jugando videos juegos o viendo televisión ya que sus padres no los sacan a pasear al aire libre.

Si los padres no tienen tiempo para eso pueden enseñarle a sus hijos ver la televisión analizando lo que vio y preguntarles formando un dialogo constructivo.

Evaluación critica

Comparto la opinión que el autor tiene de la relación entre padres e hijos, ya que considero que los padres le dedican gran parte de su tiempo a su trabajo y dejan de lado su labor de enseñar o ayudar en la formación de sus hijos, los niños necesitan una guía para que se formen una opinión. Pero me gustaría conocer opiniones de otros autores sobre el tema de la violencia y los medios de comunicación ya que el autor no investiga otras visiones sobre el tema o por lo menos no las de a conocer en este articulo.

Auto evaluación:

Sigue indicaciones: si

Cumple con el plazo: si

Tiene una buena presentación: si


RUBRICAS/PUNTOS 1 2 3 4 5
Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios) RUBRICA:5
Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado)RUBRICA : 4
La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis RUBRICA: 5
Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía)
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Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo)
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Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a.
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Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto.
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Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc.
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Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado.
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En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión.
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